Acabo de escuchar una canción de Paco Ibañez, que un amigo colgó en Facebook. La música era preciosa, pero la letra inducía al suicidio más inmediato. Ya el título algo dejaba intuir:" No sirves para nada".
Uno debe ser consciente de lo maravilloso que es a pesar de sus múltiples imperfecciones. Las virtudes siempre superan a los defectos y simplemente hay que encontrarlas y trabajar constantemente por mejorar eso que no nos gusta de nosotros mismo. Un amigo mío los definía como "Virtudefectos", es decir, son virtudes, que trabajadas salen a florecer.
Si se me permite un consejo, pues no soy psicólogo, le diré a él y a quien lea esta bitácora que:
Intenta alejarte de las personas negativas. Las constantes críticas o lamentos por todo lo acontecido, sólo induce a la depresión, a ver las cosas desde una perspectiva de pesimismo que jamás permitirá ver el vaso medio lleno.
Haz planes y no dejes casi nada a la improvisación. No crees en tu valía si no tienes proyectos de futuro. Márcate un objetivo y ve a por él con todo el esfuerzo del mundo. No es necesario autoimponerse grandes metas, pero si alcanzarlas con un trabajo previo que te haga valorar más conscientemente la magnitud del logro.
Comienza a ratificar o aseverar en cada frase. Cree lo que dices e intenta siempre que las proposiciones dirigidas a tí mismo o a los demás sean en positivo. Es más fácil recordar "Tengo que tirar los guantes" que "No me puedo olvidar de tirar los guantes". Si practicas la primera propuesta, seguramente te levantes, abras la puerta donde guardas el cubo de la basura y arrojes los guantes.
Intenta darte mensajes de ánimos frecuentemente y cuando venga un problema, en lugar de bajar los brazos piensa: "tengo que solucionarlo" y busca la forma de hacerlo. Y cuando algo te moleste o te haga daño, aprende ello y busca su lado bueno. Es decir, cuando tu madre te mande sacar al perro un día de domingo resacoso, no protestes. Debes pensar en que así te da el aire, haces ejercicio y si además hace sol mejorará tu ánimo.
A subir la autoestima chic@s
miércoles, 21 de abril de 2010
lunes, 19 de abril de 2010
!Niñ@, cómo me pones!
-!Si es qué miralo!, !esos vaqueritos apretados marcando paquete y esa camiseta ceñida dejando entrever el musculado abdomen!. !Ay omá que rico!-. !si es que va provocando el joío maricón!.
-!Tú hablas de él, pero que me dices de María, con sus dos coletitas y esa carita de niña buena y picarona que pone!. La falda a cuadros ummmmm-.
-!Ey, padres os estaba buscando!, !venga!, !que ya es hora de cerrar la guardería!.
-!Tú hablas de él, pero que me dices de María, con sus dos coletitas y esa carita de niña buena y picarona que pone!. La falda a cuadros ummmmm-.
-!Ey, padres os estaba buscando!, !venga!, !que ya es hora de cerrar la guardería!.
jueves, 15 de abril de 2010
Abuelito, que somos los nuevos
"Papá cuentame otra vez ese cuento tan bonito, de jorgito y los artistas y el Kurdito chiquitito".
Esta letra, evidentemente no será coreada, pero refleja lo ocurrido durante este fin de semana en Cáceres. Se pone fin a uno de los mejores cuatrienios vividos por nuestra organización y se inicia un nuevo periodo con mucha savia nueva.
Se van dos de las personas más especiales que han pasado por aquí y a las que dedicaré un pos en exclusiva, pues son muchas las virtudes que encierran.
Como decía se van dos referentes (para mí junto con César Ramos y Leire iglesias) y viene gente nueva, savia fresca para rejuvenecer a nuestra joven asociación con muchas ganas de aprender y trabajar. Un ánimo que ha despertado el mío. Quizás cansado, quizás hastiado y con el criterio en mente siempre mantenido, de la necesidad imperiosa de ceder el testigo para que otros corran más deprisa al estar descansados, no pensaba formar parte de la nueva ejecutiva. Me gustaba Luis Salaya como secretario general, Iñaki como vicesecretario, Edu como organizador (gran trabajo el realizado siempre, pero el del congreso extraordinario), Mariví en mujer etc, pero sentía que ya pintaba poco aquí y que los jóvenes debían abrirse paso y así se lo hice saber a quien ahora nos lidera. Sin embargo, a falta de quince días más o menos, Salaya me llevó a parte en un bar y me vino a decir: "!Oye, que necesitamos un abuelo cebolleta"!. Pues nada, aquí estamos para lo que me han pedido, ayudar a los jovenzuelos.
Esa sensación de laxitud se esfumó, empero, al entrar en el despacho el día del congreso. Ví unas caras radiantes, con unas ganas inmensas de comerse el mundo y muchas de ellas ya lo habían demostrado como militantes.
No había pasado por allí más que dos minutos en todo el día, pues me hallaba debatiendo enmiendas a la Ponencia Marco, pero al hacerlo me quedé extático: Paulita Cortés, a quien dirigí en más de un campamento y quien me asombró como monitora en el último, aparecía como Vicesecretaria general. Un coco, a pesar de que su alcalde anhele una ignorancia suprema en él, llevando rural (ánimo Javi). Un inmigrante como Ghassam me hacía sentir orgulloso de mi organización. Ya no es sólo el discurso sino los hechos. El refulgir en los ojos de Coral; el discurso de Elena en el atril que comencé a aplaudir; la sonrisa de otro chiquitito como Ernesto, la teatral gesticulación de Antoñito, el orgullo conque Ivanca había acometido el evento, el disgusto de Rafa por no poder asistir a nuestro primer encuentro, la vehemencia de Cristina en logar que acabáramos en Malpartida....!Todo ello ha hecho que me renazcan con más brío todas mis ganas!.
Esta letra, evidentemente no será coreada, pero refleja lo ocurrido durante este fin de semana en Cáceres. Se pone fin a uno de los mejores cuatrienios vividos por nuestra organización y se inicia un nuevo periodo con mucha savia nueva.
Se van dos de las personas más especiales que han pasado por aquí y a las que dedicaré un pos en exclusiva, pues son muchas las virtudes que encierran.
Como decía se van dos referentes (para mí junto con César Ramos y Leire iglesias) y viene gente nueva, savia fresca para rejuvenecer a nuestra joven asociación con muchas ganas de aprender y trabajar. Un ánimo que ha despertado el mío. Quizás cansado, quizás hastiado y con el criterio en mente siempre mantenido, de la necesidad imperiosa de ceder el testigo para que otros corran más deprisa al estar descansados, no pensaba formar parte de la nueva ejecutiva. Me gustaba Luis Salaya como secretario general, Iñaki como vicesecretario, Edu como organizador (gran trabajo el realizado siempre, pero el del congreso extraordinario), Mariví en mujer etc, pero sentía que ya pintaba poco aquí y que los jóvenes debían abrirse paso y así se lo hice saber a quien ahora nos lidera. Sin embargo, a falta de quince días más o menos, Salaya me llevó a parte en un bar y me vino a decir: "!Oye, que necesitamos un abuelo cebolleta"!. Pues nada, aquí estamos para lo que me han pedido, ayudar a los jovenzuelos.
Esa sensación de laxitud se esfumó, empero, al entrar en el despacho el día del congreso. Ví unas caras radiantes, con unas ganas inmensas de comerse el mundo y muchas de ellas ya lo habían demostrado como militantes.
No había pasado por allí más que dos minutos en todo el día, pues me hallaba debatiendo enmiendas a la Ponencia Marco, pero al hacerlo me quedé extático: Paulita Cortés, a quien dirigí en más de un campamento y quien me asombró como monitora en el último, aparecía como Vicesecretaria general. Un coco, a pesar de que su alcalde anhele una ignorancia suprema en él, llevando rural (ánimo Javi). Un inmigrante como Ghassam me hacía sentir orgulloso de mi organización. Ya no es sólo el discurso sino los hechos. El refulgir en los ojos de Coral; el discurso de Elena en el atril que comencé a aplaudir; la sonrisa de otro chiquitito como Ernesto, la teatral gesticulación de Antoñito, el orgullo conque Ivanca había acometido el evento, el disgusto de Rafa por no poder asistir a nuestro primer encuentro, la vehemencia de Cristina en logar que acabáramos en Malpartida....!Todo ello ha hecho que me renazcan con más brío todas mis ganas!.
sábado, 27 de febrero de 2010
Campanilla y Zangolotino
Con su ceñido y corto traje verde continuaba sobrevolando el país de Nunca Jamás. Mantenía el fino ornamento alado en su espalda, pero el cabello se había ido cayendo poco a poco y ahora mostraba una muy despoblada calva. Fruto de la dejadez, la barba decoraba su cara y a pesar de que anhelaba dirigir, como antaño, los designios de "Nunca Jamás" con un simple vaivén de su "estrellada" varita, la verdad es, que cada vez más le costaba.
Sabía que tarde o temprano perdería sus poderes y eso significaría volver a la cruda realidad. Se esmeraba con ahinco y vehemencia en mantener intactas sus avenidas virtudes, pero sus infructuosos resultados le catapultaban a un inminente destierro.
Únicamente existía una posibilidad de sobrevivir. Su experiencia le había enseñado que si convertía las apacibles aguas del todopoderoso mar en un fangal impracticable, donde nadie supiera como moverse, ella podría mantenerse arriba, revoloteando sobre las cabezas de los enlodados presos, empero alguien la debía ayudar.
Pensó en Peter pan, pero este, lustros ha, abandonó su pueril patria para desarrollarse como adulto. -!Quizás, hay uno muy tonto, Zangolotino!-. Este chico ,aferrado como un clavo a su inmadurez, se dejaría manejar a fin de no crecer. Además, promesas de gobiernos bien vendidas le harían dejarse el pellejo en el empeño.
Entre ambos urdieron una estrategía un tanto dolorosa, pues consistía en montar al benjamín de la familia (en Nunca Jamás todos son familias) en un fórmula 1 y lanzarlo a 327 kms/hora en dirección contraria por la Autovía de la Argenta. Seguramente su cuerpo acabará despedazado, pero las múltiples colisiones llenarían de mierda ese océano en que "Los Garfios" navegaban. La idea consitía en varar el barco entre la escoria, pero no contaban con las inversiones realizadas en limpieza de excrementos realizadas por los Robbin Hoods de la navegación.
Así fue. El niño pequeño se disfrazó de kamikaze y a pesar de vaticinar su pronto hostiazo y su consiguiente o consecuente condición de proscrito, asió el volante con todas sus fuerzas y pisando el acelerador hasta el fondo se encaminó hacia su propio fatalismo.
Hoy las campanas blanden sus badajos en Requiem por quien murió con un cangrejo prendido de su escroto en pro de una causa....!su causa!., Campanilla hoy padece artrosis y osteoporososis y cataratas. Zangolotino simplemente es un ser ávido de estima y muy tonto.
Sabía que tarde o temprano perdería sus poderes y eso significaría volver a la cruda realidad. Se esmeraba con ahinco y vehemencia en mantener intactas sus avenidas virtudes, pero sus infructuosos resultados le catapultaban a un inminente destierro.
Únicamente existía una posibilidad de sobrevivir. Su experiencia le había enseñado que si convertía las apacibles aguas del todopoderoso mar en un fangal impracticable, donde nadie supiera como moverse, ella podría mantenerse arriba, revoloteando sobre las cabezas de los enlodados presos, empero alguien la debía ayudar.
Pensó en Peter pan, pero este, lustros ha, abandonó su pueril patria para desarrollarse como adulto. -!Quizás, hay uno muy tonto, Zangolotino!-. Este chico ,aferrado como un clavo a su inmadurez, se dejaría manejar a fin de no crecer. Además, promesas de gobiernos bien vendidas le harían dejarse el pellejo en el empeño.
Entre ambos urdieron una estrategía un tanto dolorosa, pues consistía en montar al benjamín de la familia (en Nunca Jamás todos son familias) en un fórmula 1 y lanzarlo a 327 kms/hora en dirección contraria por la Autovía de la Argenta. Seguramente su cuerpo acabará despedazado, pero las múltiples colisiones llenarían de mierda ese océano en que "Los Garfios" navegaban. La idea consitía en varar el barco entre la escoria, pero no contaban con las inversiones realizadas en limpieza de excrementos realizadas por los Robbin Hoods de la navegación.
Así fue. El niño pequeño se disfrazó de kamikaze y a pesar de vaticinar su pronto hostiazo y su consiguiente o consecuente condición de proscrito, asió el volante con todas sus fuerzas y pisando el acelerador hasta el fondo se encaminó hacia su propio fatalismo.
Hoy las campanas blanden sus badajos en Requiem por quien murió con un cangrejo prendido de su escroto en pro de una causa....!su causa!., Campanilla hoy padece artrosis y osteoporososis y cataratas. Zangolotino simplemente es un ser ávido de estima y muy tonto.
miércoles, 24 de febrero de 2010
Moralidad ante todo
Ignorante de que los carnavales terminaron la semana pasada, un señor,(que no un joven), disfrazado del pianista de Abba o de Santiago Segura en Pocholo y Borjamari (elijan ustedes)anoche fue pillado conduciendo bajo los efectos del alcohol. Concretamente doblando la tasa permitida. Esto no sería noticiable sino fuera por su condición de miembro de la Comisión de Seguridad Vial y presidente de NN.GG; organización ésta, que enarbolaba la bandera de la moralidad ante la poca ética mostrada por el Cjex.
Según unos señores mayores y algo obsoletos, pero que rigen las reglas de nuestra lengua, una de las acepciones del término "ético" es: "Persona que estudia o enseña moral". Atendiendo al significado, se debe entender que la moral "banderocinturona" consiste en ejemplificar como atentar contra la vida propia y ajena; porque la nuestra sería muy criticada, pero precisamente el fin era justo el contrario, es decir, evitar riesgos para la salud física y psíquica entre otras cosas. De estar yo confundido con las reglas morales de estos "camisopastelosos" supongo que mañana estará el careto de su jefe en la portada de la Razón y denunciado por Manos Limpias.
En su defecto, atendiendo a su fe, deberían aparecer en el mismo diario, pero en la sección de contactos. Ya saben, con el único objeto de recaudar a base de cepillo y con buena dotación.
Según unos señores mayores y algo obsoletos, pero que rigen las reglas de nuestra lengua, una de las acepciones del término "ético" es: "Persona que estudia o enseña moral". Atendiendo al significado, se debe entender que la moral "banderocinturona" consiste en ejemplificar como atentar contra la vida propia y ajena; porque la nuestra sería muy criticada, pero precisamente el fin era justo el contrario, es decir, evitar riesgos para la salud física y psíquica entre otras cosas. De estar yo confundido con las reglas morales de estos "camisopastelosos" supongo que mañana estará el careto de su jefe en la portada de la Razón y denunciado por Manos Limpias.
En su defecto, atendiendo a su fe, deberían aparecer en el mismo diario, pero en la sección de contactos. Ya saben, con el único objeto de recaudar a base de cepillo y con buena dotación.
miércoles, 10 de febrero de 2010
!Ni vergüenza ni Manos Limpias!
El viernes por la tarde me encontraba en casa de Paquito y Cristina, pasando un rato agradable con mis compañeros de JJ.SS cuando Laura me llamó por teléfono para contarme que el Fiscal había archivado la denuncia interpuesta por Manos Limpias contra ella, debido a la organización del famoso curso de orientación afectivo sexual: "El placer está en tus manos".
Me alegré mucho, !muchísimo!, pues no sólo es la presidenta del Cjex sino una buena amiga, pero al mismo tiempo me quedó un cierto sabor amargo porque, como bien preconizaba en un post anterior, la prensa no se ha hecho eco de este asunto. (Si no hay carroña los buitres no comen y si encima es joven y bueno tendrían que excavar en el subsuelo para encontrar alimento)
Se ha vilipendiado, vapuleado, machacado con nocturnidad y alevosía a una persona públicamente. Su único delito creer en la educación y ahora, esos deractores que oreaban su pérfida bandera de lícito axioma descompuesto ante la justicia quedarán impunes, mientras la que es profesora de inglés y monitora de un grupo scout denostada.
Ya comenté que no somos la Junta ni el PSOE, (aunque un servidor sea militante) pero a la derecha reaccionaria, ávida de los votos que nunca tendrá en Extremadura, eso se la trae al pairo. El matar por placer se lo prohibieron con la Constitución y !de alguna manera hay que acabar con esa sed!.
Me alegré mucho, !muchísimo!, pues no sólo es la presidenta del Cjex sino una buena amiga, pero al mismo tiempo me quedó un cierto sabor amargo porque, como bien preconizaba en un post anterior, la prensa no se ha hecho eco de este asunto. (Si no hay carroña los buitres no comen y si encima es joven y bueno tendrían que excavar en el subsuelo para encontrar alimento)
Se ha vilipendiado, vapuleado, machacado con nocturnidad y alevosía a una persona públicamente. Su único delito creer en la educación y ahora, esos deractores que oreaban su pérfida bandera de lícito axioma descompuesto ante la justicia quedarán impunes, mientras la que es profesora de inglés y monitora de un grupo scout denostada.
Ya comenté que no somos la Junta ni el PSOE, (aunque un servidor sea militante) pero a la derecha reaccionaria, ávida de los votos que nunca tendrá en Extremadura, eso se la trae al pairo. El matar por placer se lo prohibieron con la Constitución y !de alguna manera hay que acabar con esa sed!.
martes, 2 de febrero de 2010
Diario de un botarate sobre la nieve
Viernes. Sobre las cinco de la tarde llegamos a un pueblo de alta montaña. El frío es horroroso y mi hermana me ha prohibido usar un gorro con orejeras recubierto de lana por padecer vergüenza ajena. !Menos mal que no me ha visto bailar!.
Los esquíes no cabían en el coche y los he tenido que subir por una pendiente, similar a la cuesta de enero, apoyados sobre el hombro.
Sábado. El desayuno un poco frugal, creo que sólo servían agua mineral en el self service gratuito del hotel. He descendido la calle soportando, de nuevo, el peso de los esquíes.
Me he calzado las botas, duras y rígidas cual abstinente octomesino, e imitando en los andares a Robocop me he dirgido hacia las telecabinas. Arriba, la blanca nieve (y no soy uno de sus enanitos) me ha arrobado la vista.
Mi hermana me ha iniciado en el mundo de este deslizante ejercicio. Con unas nociones básicas decidí aventurarme y engastarme entre el gentío. Las piernas en paralelo para coger velocidad, alcanzo 0,1 kilómetro por hora, una señora delante de mí, obstaculizándome el paso. Me acerco demasiado a la femenina y estática figura; tengo que hacer algo deprisa e improviso una maravillosa estirada a lo Iker Casillas. Incapaz de levantarme miro a mi hermana para solicitar su auxilio, pero ella se debía encontrar mal del estómago pues tenía ambos brazos cruzados bajo el ombligo y se inclinaba hacia adelante. (Me mosquea su boca abierta emitiendo carcajadas).
Sábado tarde. He llegado a la conclusión de que entre el material requerido ha de incluirse un frasco, bote o tarro de Thrombocid. A pesar de ello, me presento en la clase contratada. Una chica Checa hace de monitora. Nos sube en una alfombrilla verde hasta una zona casi llana. Imparte la lección frente a los alumnos y mientras está hablando, algo la hace desviar su atención. Alguien, súbitamente, pasa entre ella y los pupilos marcha atrás. No sé porqué, pero se pone a imitar al Risitas:"!Cuñaaaa, cuñaaaaa!", más tarde comprendí que esa es la forma de frenar, pero en esos momentos no caí. Menos mal que un esquiador solidario me echó una mano haciéndome parar. Ya le he enviado bombones al hospital.
Sábado noche. De nuevo a cuestas con los esquíes hasta la habitación. Mis gemelos aparentan ser trillizos. Me deleito con el taconazo de Guti, firmo un seguro bucodental por lo que pueda pasar al día siguiente y me duermo.
Domingo por la mañana. Llevo los esquíes de los cojones, repito las operaciones del día anterior y abandono a mi hermana con tres nuevas amigas. Yo, mientras ella se divierte, invierto el tiempo en repasar frenadas, giros y oraciones olvidadas desde la niñez.
Llega la hora de irse con el profesor (me cambiaron de grupo porque mi hermana y las demás ya habían esquiado con anterioridad). Aprendo mucho, de hecho consigo lanzarme por una pendiente más elevada. Me enseñan a derrapar y por fin logro hacerlo, eso sí,! con los dientes!. Acaba la magistral enseñanza. Esta vez no llevo los esquíes. Un hombro dislocado es una gran excusa. (putos esquíes y pobre omóplato)
Emprendemos el camino hacia Granada, la aventura ha finalizado. Estoy contento, pues aunque duro es un adictivo deporte y estoy deseando repetir.
Los esquíes no cabían en el coche y los he tenido que subir por una pendiente, similar a la cuesta de enero, apoyados sobre el hombro.
Sábado. El desayuno un poco frugal, creo que sólo servían agua mineral en el self service gratuito del hotel. He descendido la calle soportando, de nuevo, el peso de los esquíes.
Me he calzado las botas, duras y rígidas cual abstinente octomesino, e imitando en los andares a Robocop me he dirgido hacia las telecabinas. Arriba, la blanca nieve (y no soy uno de sus enanitos) me ha arrobado la vista.
Mi hermana me ha iniciado en el mundo de este deslizante ejercicio. Con unas nociones básicas decidí aventurarme y engastarme entre el gentío. Las piernas en paralelo para coger velocidad, alcanzo 0,1 kilómetro por hora, una señora delante de mí, obstaculizándome el paso. Me acerco demasiado a la femenina y estática figura; tengo que hacer algo deprisa e improviso una maravillosa estirada a lo Iker Casillas. Incapaz de levantarme miro a mi hermana para solicitar su auxilio, pero ella se debía encontrar mal del estómago pues tenía ambos brazos cruzados bajo el ombligo y se inclinaba hacia adelante. (Me mosquea su boca abierta emitiendo carcajadas).
Sábado tarde. He llegado a la conclusión de que entre el material requerido ha de incluirse un frasco, bote o tarro de Thrombocid. A pesar de ello, me presento en la clase contratada. Una chica Checa hace de monitora. Nos sube en una alfombrilla verde hasta una zona casi llana. Imparte la lección frente a los alumnos y mientras está hablando, algo la hace desviar su atención. Alguien, súbitamente, pasa entre ella y los pupilos marcha atrás. No sé porqué, pero se pone a imitar al Risitas:"!Cuñaaaa, cuñaaaaa!", más tarde comprendí que esa es la forma de frenar, pero en esos momentos no caí. Menos mal que un esquiador solidario me echó una mano haciéndome parar. Ya le he enviado bombones al hospital.
Sábado noche. De nuevo a cuestas con los esquíes hasta la habitación. Mis gemelos aparentan ser trillizos. Me deleito con el taconazo de Guti, firmo un seguro bucodental por lo que pueda pasar al día siguiente y me duermo.
Domingo por la mañana. Llevo los esquíes de los cojones, repito las operaciones del día anterior y abandono a mi hermana con tres nuevas amigas. Yo, mientras ella se divierte, invierto el tiempo en repasar frenadas, giros y oraciones olvidadas desde la niñez.
Llega la hora de irse con el profesor (me cambiaron de grupo porque mi hermana y las demás ya habían esquiado con anterioridad). Aprendo mucho, de hecho consigo lanzarme por una pendiente más elevada. Me enseñan a derrapar y por fin logro hacerlo, eso sí,! con los dientes!. Acaba la magistral enseñanza. Esta vez no llevo los esquíes. Un hombro dislocado es una gran excusa. (putos esquíes y pobre omóplato)
Emprendemos el camino hacia Granada, la aventura ha finalizado. Estoy contento, pues aunque duro es un adictivo deporte y estoy deseando repetir.
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