Con la caja de ibuprofeno en la mano y ansiolíticos en la otra, he ido analizando una a una las múltiples letras con las que se deleitaban mis oidos cada vez que se apagaban las sopranas voces de los vecinos moralos.
"Campana sobre campana y sobre campana una....". ¿Una loa a las orgías hippies o el letrista es hermano de Cecilio?. !Ustedes mismos!.
"A coger colorines colorinera, a coger colorines voy a tu vera...". Esta letra es válida para enseñar jugando a un párvulo las distintas gamas de colores, !pero cuidado!, porque en Badajoz capital puede provocar hinchazón de cara y cardenales oculares.
"Yo me remendaba, yo me remendé, yo me hice un remiendo y yo me lo quité...". Hay que tenerlos bien puesto para darse puntos de sutura uno mismo. La experiencia personal es encomiable, especialmente para lograr tu internamiento en un centro psiquiátrico.
"Pero mira como beben los peces en el río, beben y beben y vuelven a beber, los peces en el río para ver a Dios nacer". Está claro que el primer agnóstico fue el creador de esta metáfora.
En fin, que tengo que ayudar a mi madre a poner la mesa, !Feliz Navidad a Todos!.