
práctica de trabajos entendidos como propios de cada sexo(A mí me tocó cocinar junto a Iñaki y claramente nuestro arroz salió ganador).
En el debate presidido por la Directora del Instituto de la mujer, esta hizo mención a muchas cosas interesantes, pero me sorprendió su loa a la ley de violencia de género sin mirar más allá de lo que hay. Por esta razón, en el turno de palabra concedido al público yo levanté la mano para reflexionar sobre la importancia de que las instituciones den un paso más allá en la norma sobre malos tratos, ya que hasta ahora, a pesar de lo que diga el texto legislativo, la realidad es que en el código penal se exige habitualidad para que se entienda como delito.
No sé si por no ser ducha en derecho, me respondió exaltando los avances que ha producido su publicación y la efectividad y rapidez de la aplicación de las sanciones y, tiene razón, pero existe un pequeño problema: "para que sean castigadas las conductas de violencia sobre las mujeres, es preciso que previamente se considere delito, es decir, que haya habitualidad, es decir que te sacudan varias veces".
Eso sí, , volvimos a hacer hincapié en el sexismo del lenguaje y, es que quizás sea más importante utilizar el término de ser humano en lugar del de hombre, que no impedir la reiteración en las palizas para dar con los huesos del agresor en la cárcel.
No sé en que escalón de importancia se encuentran una y otra para la sociedad y las féminas en singular...!yo lo tengo claro!