martes, 13 de julio de 2010

Zaragoceando I (La Salida).

Con el café vertido sobre mis azules menorquinas salgo corriendo hacia el lugar de encuentro. Se había hecho tarde y corríamos el riesgo de perder el tren. Al fin, jadeando por el calor y peso de la maleta llegué al punto acordado. Me informan de que aprovecharíamos para ingerir unos deliciosos y rápidos bocadillos antes de partir para la capital de España. El camarero ayudó a tan necesaria celeridad sacrificando allí mismo al cerdo, cortando los filetes, exprimiendo las aceitunas reconvirtiéndolas en aceite y mostrando sus habilidades en materia de alfarería, fabricando la vajilla ante nuestros expectantes y enervados ojos.

Para compensar la pérdida de tiempo salimos a gran velocidad dispuestos a tomar la autovía dirección Madrid, pero Manu, alias El Brújulo, previendo atascos en la entrada, nos sorprendió atajando por Plasencia, que a pesar de contar con 300 kilómetros más de recorrido, era un camino con el que te ahorrabas no sólo minutos, sino horas. No contento con eso, se empecinó en seguir a un coche negro, al que al tomar la salida hacia la ciudad placentina, propinó una sonora pitada para indicarle que se equivocaba de trayecto. Nos pusimos a su altura para indicárselo y súbitamente la perplejidad se apoderó de nuestros ojos, pues no llevábamos tanto tiempo conduciendo como para que a Pedrito le hubiera crecido un bigote más poblado que el de Javier Azcargorta.

Al fin llegamos a Getafe, aparcamos los coches, nos subimos al cercanías que iba en dirección contraria a la nuestra, una mujer nos avisa y por suerte cogimos el adecuado. Llegamos a Atocha, Julito y yo nos levantamos pero ahí estaba Brújulo para vociferar: -¿Otra Jandrada?, !qué esta no es nuestra parada!- -!No, nuestra parada es quella señorita que está en el I.N.E.M, no te jode!-. !Menos mal que Julio estaba igual de atento y desprende una mayor credibilidad orientativa!. (La mías está injustamente denostada por un caballo).

Surrealista la mañana, pero llegar a la cafetería del AVE y sentir como de repente una chica se te abalanza a darte un abrazo, levantar la vista y ver que conoces al noventa por ciento del vagón cafetería, lo fue más. !Allí estaba Naza con toda la federal de JJ.SS!. (Tuve que aguantar algún vituperio contra el humor moralo, pero he de reconocer que me amenizaron el viaje).

viernes, 2 de julio de 2010

Casi un lustro después

Casi un lustro después de su recepción, un grupo de señores y señoras togados y togadas o "tó ahogados/as" decidieron emitir una sentencia sobre el ajuste de una ley orgánica a la Constitución española.

Está bien que lo hayan hecho pausadamente porque el Estatuto estaba produciendo efectos jurídicos y dado que existe el principio de no retroactividad de la ley, podrían haberse estado ejecutando actos, asumiendo competencias, imponiendo sanciones, consumiendo recursos, etc de una manera ilegal, y ahora no habría forma humana de subsanar el error.

Evidentemente todos hemos sido testigos de que España no se rompía. Creo que no era necesario dejar transcurrir tanto tiempo, porque dedicándole a cada artículo impugnado cinco días, hubieran podido resolverlo en apenas dos años y medio. (Suponiendo que cada precepto fuera objeto de ardua discusión).

La consecuencia de todo esto, muy a pesar de Marianete, que pretendía machacar al gobierno socialista con discursos nacional-centralistas, es el desgaste y el pésimo lugar en que queda el Tribunal Constitucional. Un órgano creado para velar por nuestra Carta Magna y que ha sido utilizado con fines políticos.

La Norma Básica de nuestro ordenamiento jurídico es bastante clara en sus postulados. Se podría debatir hasta donde alcanzan determinados derechos o interpretar principios y límites obligacionales, pero realizar, ajustando al máximo la interpretación para que una mayoría estime una sentencia, me parece rozar el ridículo. Si de verdad existen esos problemas debería emprenderse la reforma constitucional pues no pasa nada por modificarla y actualizarla. !La transición sí es tocable!.

Para terminar, me gustaría recordar al lider de la oposición durante ocho años, que no puede venir ahora de apagafuegos. !Marianete tío, tú encendite la mecha impugnando hasta el preámbulo y ahora pides calma y serenidad cuando la bomba ha explotado!.

lunes, 7 de junio de 2010

Sudáfrica se muere por el fútbol

Dentro de cuatro días dará comienzo uno de los mayores espectáculos del siglo XXI, el Mundial de Fútbol. Ya está todo preparado para el gran evento: las selecciones con las incorporaciones de última hora para sustituir a los lesionados, los árbitros con sus camisetas homologadas por la D.G.T, magnánimos estadios levantados sobre un territorio famélico, Jefes de Gobierno y de Estado amnésicos, presidentes y representantes federativos procedentes de la voluntad divina. !No falta de nada en Sudáfrica!, de hecho se cuenta hasta con la entrañable amenaza terrorista contra los equipos de Dinamarca y Holanda y miles de paupérrimos sudafricanos anhelantes de ver balompié. Hasta tal punto llega su deseo, que no les importa arriesgar su integridad física embistiendo contra todo lo que se ponga por delante sin pensar en las consecuencias.

Los romanos hablaban en sus tiempos de pan y circo, ahora se habla de circo únicamente. Un país eminentemente pobre organizando un espectáculo que cuesta millones y millones de euros, dólares o de unidades monetarias equivalentes.

Se trata de una nación con cinco millones de enfermos de V.I.H, con una fuerte explotación sexual y dónde no permiten el reparto gratuito de preservativos o, al menos, se impide cerca de los estadios y zonas de turismo adinerado.

Sobre el cesped de las costosas construcciones se concentrará más dinero (bueno,casi) que el ostentado por el propio Estado organizador. Y en sus palcos, sin escatimar en gastos, se repartirán alimentos para aquellos que gozan de gran salud credicticia, olvidando a aquellos que día a día mueren de inanición.

Nosotros, mientras tanto, gritaremos gol levantandonos de emoción porque el cuero a traspasado una línea de cal dibujada entre dos palos y bajo un larguero.

!Sinceramente, todo esto me parece una auténtica vergüenza y una vejación a la condición de ser humano!.

martes, 25 de mayo de 2010

Lección para niños sobre un "mundo adulto".

Supongamos que un niño vive en un palacio. Evidentemente los servicios de los que dispone a título individual son los mejores. Un hogar en inmejorables condicones de higiene y un equipo sanitario propio, de inigualable calidad.

De repente, un día su padre se arruina porque se jugó todo el dinero en una partida de poker. Se trasladan a una chabola levantada sobre un sórdido suburbio de las afueras de la ciudad. El niño, que no ha desarrollado sus defensas cae enfermo y es hospitalizado.

En el servicio público de pediatría disponen de múltiples juguetes para que sus pacientes lleven la enfermedad con mejor ánimo y así recobrar cuanto antes su salud. El imberbe ingresado solicita al centro varios de esos artículos para pasar el tiempo, pues su estado febril le impide salir de la habitación.

Semanas más tarde, tras haber recibido antibióticos y haber utilizado los juegos prestados, es dado de alta. Sale sano de la institución sanitaria con una mochila en la que guarda todos los juguetes utilizados, gracias al préstamo del hospital. No piensa en que no son suyos, ni tampoco en el beneficio que puede reportar a otros niños el hecho de devolverlos.

El "gaznapirete" ya sanado, por suerte, recibe una herencia y vuelve a su antigua vida de multimillonario. Ya no necesita los objetos robados, pues puede permitirse adquirir los que quiera, pero piensa que es mejor resguardarlos en su casa, pues como niño que es, sólo piensa en su diversión.

No satisfecho del todo con su decisión, decide acudir de nuevo al centro donde le curaron. Una vez allí se acerca al jefe y le exige que los juguetes con los que se están beneficiando los demás niños enfermos sean vendidos y los ingresos generados por la venta repartidos entre él y su familia.

El jefe sin calibrar las consecuencias e ignorante de que existen niños sin juguetes en peor estado de salud que el exigente en el momento de su ingreso, decide obedecer la orden impuesta por el acaudalado "dictador".

No tiene sentido, ¿verdad?.

lunes, 17 de mayo de 2010

Duermevela (II)

Cansado de dar vueltas en la cama me levanto para encenderme un cigarro. Mientras inhalo el húmo expirándolo lentamente..!"ya no es ayer sino mañana"! (Sabina) y como tal quedo preparado el material para estudiar mis oposiciones.

Pienso en lo que JJ.SS me ha aportado, !muchas cosas!, !especialmente personas!...¿y cuando cumpla los 30?...¿se acabarán las inquietudes y las ganas de aportar?. Evidentemente no, pero cambian las reglas del juego y siempre preferí el Trivial al Risk.

Mi imagen con pañuelo al cuello se acrecienta en mi mente, dando forma a un anhelo...!contribuir!. Ya soy mayor para completar un álbum cambiando cromos en el patio del colegio.

Abro los ojos y..."!ya no es ayer, sino mañana!".

Duermevela (I)

Aprieto la almohada y me envuelvo entre las sábanas como si me estuviera convirtiendo en un rollito de primavera.. Algo me impide dormir y sin darme cuenta estoy divagando sobre mi propio devenir. Paso inconscientemente de un discurso árido y mal estructurado, aunque de perfecto efecto lavativo, a conversaciones anacrónicas para una madrugada ahogada en vaso ancho.

Súbitamente los pensamientos se detienen invitando a la reflexión para encontrar una respuesta al porqué.

Porque lo necesitaba, simplemente.¿Era momento y lugar?...!era el útimo día en el espacio habilitado!. !Era el fármaco necesitado!. ¿Se perdería el trabajo de permanente sonrisa y constante agitar de cabeza arriba y abajo?. Sí, seguramente sí, pero nunca he pronosticado vivir de aquellos que amordazan, sino de principios y convicciones, entre los que se encuentran los ganados con esfuerzo y trabajo.

Parece que me quedo tranquilo, pero es noche de duermevelas y sonámbulismos...!de nuevo el cerebro dando vueltas!. Ahora me encuentro en un campamento, con una pañoleta enseñando a "cumplir con su deber".-¿Por qué?- me pregunto...¿porque lo añoro?...-!No, la respuesta está en el discurso!, me respondo.

martes, 4 de mayo de 2010

Desvelado por la Religión

Esta tarde, sin pretenderlo, hemos abierto un interesante debate sobre la libertad religiosa a raiz del uso del velo en clase. Voy a tratar de explicar mi posición al respecto.

Está claro que la Constitución declara al Estado como aconfesional y obliga al mismo a colaborar, al menos, con la confesión católica y que además existe una ley orgánica de libertad religiosa (un tanto obsoleta pues fue redactada en 1980 aunque la vicepresidenta primera confía en tener un reforma antes de este verano). Estas normas amparan la celebración de todo tipo de festividades por los fieles y el uso de cualquier icono, signo o símbolo por los mismos.

Esta ley en teoría está genial, porque es el paradigma de la libertad de creencia, pero creo que la realidad y la discusión van más allá de la mera legislación. Más allá de los los velos y hábitos "monjiles" hay una serie de situaciones que alteran el orden público:

-Sanidad. Los profesionales de la medicina se ven abocados a reestudiar su carrera para dar tratamiento a aquellos que se niegan a seguir el indicado. Sirvan de ejemplos los siguientes: el musulmán que rechaza una dieta hipercalórica por encontrarse en el Ramadán. Testigo de Jehová con importante pérdida de Sangre reacio a recibir una transfusión (Otra cosa es que la jurisprudencia proteja a los médicos, pero el lío se monta) o la cantidad de recursos exigidos para satisfaccer todas las demandas derivadas de creencias religiosas: que si el cordero debe ser desangrado mirando a Cuenca, que si los viernes santos no se come carne y hay que preparle un gazpacho etc etc. (No voy a entrar ya en la demagogica objeción de conciencia a la que se acogen algunos para no practicar abortos en centros públicos...en los privados habría que verlos, pero como es por cuestión religiosa no entraré)

-Educación. Extendiendo la acepción más allá de los límites formales o ministeriales nos encontramos con situaciones de auténtica desigualdad. Independientemente del derecho a llevar velo o no, este símbolo produce un enfrentamiento social que desemboca en que una niña no vaya al colegio. Me la pela si lo decide por sí misma o si es impuesto, pero el Derecho a la Educación está muy por encima, al menos esa es mi opnión, a cualquier creencia (religiosa o cuántica). Es evidente, que con la legislación en la mano debería haber ido sin ningún tipo de problema. (Lo mismo digo respecto a alguién que vaya disfrazado de budista con unas campanillas entre los dedos). Pero la realidad es que se provoca una confrontación y que se perjudica el desarrollo educativo y de la personalidad de la imberbe.

-Trabajo. Respecto a este punto sólo diré, que si cada cual elige sus festividades en función de sus creencias acabaría originándose el caos en Empresas y Estado.

Mi postura, (a pesar de haber intentado sintetizar al máximo mi opinión, pues creo que hay para mucho más) sería declrar la laicidad del Estado. De este modo se garantizaría la libertad religiosa, pero sin un coste público. Nadie impediría la formación adecuada según la confesión seguida, pero fuera de las instituciones. ¿Quieres que te adoctrinen católicamente?,!No hay problema, pero en catequesis. Se abolirían los iconos religiosos en instituciones públicas por cuestión de orden público. !Sí, puedes pensar que eres libre, pero yo también lo soy para salir en pelotas por la calle y me dentendrían por el bien del orden público!. De este modo, además quedaría censurada cualquier conducta incivil o ilícita derivada de un comportamiento producido por cuestiones de fe. Ya, por poner fin al post diría que también eliminaría el calendario de festividades de origen religioso. (quizás la navidad la quedaría, que es alegre). En lugar de Semana Santa, celebraría la semana de los derechos del niño, por ejemplo.

A pesar de la extensión me quedo muchas cosas en el tintero, pero creo que más o menos he expuesto mi opinión sobre este tema. Es sólo una opinión y estaría bien abrir un debate o por lo menos quedarlo aplazado hasta futuro consumo de copas en cualquier lugar cualquier noche (o tarde).